Comenzamos otra etapa

6 Oct

Desde hace unas semanas que llevo pensando escribir este texto.

Desde hace unas semanas tenemos una charla pendiente.

Desde hace unas semanas, llevo pensando cómo escribir sobre algo que me da pena y me da alegría a partes iguales.

Desde hace unas semanas, pienso en cómo despedirme de vosotros que tanto me habéis dado.

Desde hace un par de semanas, nos llenamos de ilusión por un nuevo proyecto vinculado al mundo de las bodas.

Mejor soltarlo de golpe. Sí, tiene que ver con la organización y coordinación de eventos sociales, pero ya no lo haremos como empresa pequeñita que somos o éramos, sino para un espacio precioso, que nos han pedido no hablar de ellos en nuestra despedida. Y así haremos.

Después de más de siete años, dejamos de ser pequeñas emprendedoras, autónomas, con inquietudes de cómo pasar los meses y de cómo conseguir más clientes pero siempre hemos tenido con muchas y grandes ilusiones. Siempre.

Durante estos años, hemos conocido a parejas que siempre estarán en nuestros corazones y memoria, hemos sido increíblemente felices por poner nuestro granito de arena en un día tan especial y único para ellos, hemos hecho grandes amigos, hemos disfrutado muchísimo, hemos corrido cuando tocaba correr y bailado cuando tocaba bailar, nos hemos emocionado y seguimos sintiendo la emoción en cada una de las ceremonias cuando escuchamos sí quiero. Han sido tantas las cosas buenas y maravillosas que nos quedamos con eso, porque para qué pensar en los momentos regulares o malos. Porque lastimosamente los ha habido (son 7 años al pie de cañón), pero nos han hecho más fuertes año tras año, han sido momentos que únicamente nos han servido para crecer como personas y como profesionales, para demostrar día tras día (años tras años) la valía, el buen trabajo y buen hacer con la misma ilusión que el primer día.

Empezaremos la temporada de bodas con otros novios, ya no serán novios envidiosos, pero tenemos ganas de bodas, de sus historias, de ellos. Serán meses duretes porque también tenemos varias bodas envidiosas que viviremos a tope y poniendo lo máximo de nosotras. Vamos como siempre. Y lo tenemos más que claro, nuestros novios son nuestra máxima prioridad y el lugar dónde trabajaremos nos han respetado nuestra decisión y condición.

Tenemos sentimientos muy encontrados, pero así es la vida. Y toca vivirla con sus alegrías y sus penas, con sus esfuerzos y renuncias, con sus ilusiones y sueños. A cada momento sentimos una cosa y pensamos otra… pero es una decisión tomada que ahora hacemos pública. En estos momentos, entre ilusión y con ganas de vomitar por ese miedo que tanta incertidumbre da.

Tenemos tanto que agradecer y a tanta gente. A los primeros que debemos nuestra existencia es los novios que año tras año han confiado en nosotros. Sin ellos no hubiera sido posible. GRACIAS. INFINITAS GRACIAS. GRACIAS.

También a todos los proveedores con los que hemos trabajado codo con codo para que todo estuviera mejor que perfecto. Gracias por hacernos la vida tan fácil.

A nuestras colaboradoras y colaboradores (Laura, Inés, Aida y Ale) que sin vosotros no hubiéramos podido hacer dobletes. Han trabajado con mucha ilusión y eso, no se puede pagar ni con todo el oro del mundo. INFINITAS GRACIAS.

A mis amigas por estar ahí, con su paciencia, consejos y la agenda “libre” para que compartamos risas y vinos.

A mi familia, por la unión. Por compartir tanto y lo que queda.

A mi padre y a mi hermano, que se merecen un apartadito especial. Sin ellos, el día a día hubiera sido mucho más difícil. Mucho más. Mil gracias por el apoyo logístico, moral, físico, etc. INFINITAS GRACIAS.

A mi Ale. Los primeros ánimos fueron fundamentales, pero cada palabra de apoyo, cada sonrisa en cada una de la etapas han sido vitales para mí. Palabras y sonrisas que han sido muy importantes para que esto saliera adelante y también para que a día de hoy, coja otro ritmo, uno muy lento. Sin ti, no hubiera sido posible. Gracias por no exigirme tiempo, gracias por cuidarme tanto, gracias por todo tu amor. INFINITAS GRACIAS.

Gracias Merce, por cada año y cada boda (han sido muchas). Por cada complicidad, por cada carrera, por cada baile, por todo tu tiempo dedicado a Envidien…. Por ser como eres. Gracias. INFINITAS GRACIAS. Pero sobre todo, gracias por saberme llevar.

Gracias a mi bendita madre, Concha, por dejarse llevar y por hacerme tanto tanto tanto bien. Por cada reflexión para mejorar, todo es un continuo aprendizaje contigo. Por cada locura, por estar ahí siempre. Dando caña y dándome caña ha sido fundamental para que este proyecto haya perdurado tantos años. Gracias es una palabra que se queda muy corta y no expresa todo lo que quiero agradecerte. Siempre hemos sido dos detrás de EmB, has sido y seguirás siendo un pilar fundamental en todos los niveles de mi vida. He tenido tanta suerte de tenerte de madre. Sin ti, no sería quién soy.

 

Seguiremos con el blog de manera relajada, cuando veamos algo que sea útil, bonito y

que pensemos que a alguien le pueda interesar, pues publicaremos. Nos gusta compartir

y así haremos. Esto se acaba y cerramos esta puerta con una gran sonrisa. Hemos sido muy felices. Mucho.

Gracias por tanto, EnvidienMiBoda. Hasta la próxima.

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